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Los superhéroes 2.0: profesionales del marketing

Aquello que toca Internet, se revoluciona por completo. Sea lo que sea, se ve obligado a renovarse a grandísima velocidad. Esto es lo que ha pasado en el marketing, que también ha sido tocado por esta red que todo lo acelera a la velocidad de la luz.

En el mundo del marketing, estos cambios son sobre todo estructurales. No obstante, se notan en la forma general de trabajar en las agencias. Constantemente evoluciona la forma de operar, así como el perfil que se demanda por las empresas.

La gran convulsión que ha experimentado el marketing en lo últimos años

En el marketing online, ya nada es lo mismo. Los compartimentos estancos son cosa ya del pasado. El mundo digital es cada vez más enrevesado y complicado. Los profesionales del marketing están sometidos a un rápido ritmo de evolución. Su nivel de adaptación tiene que ser cada vez más grande.

El profesional del marketing tenía antes sus tareas perfectamente asignadas. Esto ya no es así. Los marketers se ven obligados a participar en nuevos escenarios de trabajo constantemente. Tiene que demostrar ser un perfecto experto multidisciplinar, capaz de someterse al alto nivel de permeabilidad que rige en Internet.

Porque desde que apareció la red, todo ha cambiado, y en el marketing también. Además, han surgido los millenials, que no desean más que ser aquello que quieran ser, ni más ni menos.

Pongamos un nombre a todo esto: el arte del guión

Con tal acertado nombre se viene conociendo a este proceso. Trabajos cada vez más distintos entre sí. Perfiles cada vez más complejos, en los que siempre tiene que caber algo más, sea para bien o para mal…Realmente, todo esto parece un guión.

Se ha experimentado un verdadero boom en el mundo del marketing digital. Se ha dejado notar la influencia de la nueva filosofía de trabajo de este siglo: lo que puede ser y lo que no. Atentos al guión, porque va a determinar si estamos realmente a la altura.

Sólo sé que no sé nada

El guión está poniendo el listón muy alto. Las nuevas tendencias de mercado imponen que el profesional del marketing tenga que saber de todo, hacer de todo también. Estamos ante un grandísimo nivel de exigencia. Las expectativas son realmente increíbles.

Por todo esto se dice que el marketer de nuestros días, tiene que trabajar como una “navaja suiza”, tiene que ser multiusos. Debe demostrar un mayor nivel de conocimientos que nunca. Además, tiene que renovarse constantemente. Su perfil, cada vez más complejo y variado. Realmente se le exige que sea una especie de superhéroe del marketing. Pero al cabo no deja de ser un profesional de su materia, pero sin especialización en un área concreta.

Los marketer se han convertido en ese profesional multitarea que toda empresa ansía, que necesita una renovación constante en su sector, que está al día de todas las tendencias de marketing y todas las novedades que puedan surgir en este sector. Un profesional al que cada día se le exige más, y el cual cada día necesita estar más preparado para poder afrontar un mundo en continuo movimiento.

El perfil multiusos de los marketer

El marketing ha evolucionado tanto como lo ha hecho todo aquello que se ha digitalizado. Tanto los equipos de trabajo, como la propia manera de trabajar en sí, ha sufrido una grandísima evolución a lo largo de los últimos años. Las personas que se dedican a la comunicación, tienen que estar alerta de la evolución de este mundo, para renovarse conforme lo van exigiendo las circunstancias.

Son cambios que todos notamos en nuestro día a día. En lo que al mundo del marketing se refiere, son más bien cambios estructurales, aunque se notan en general en la forma de trabajar de las agencias. La forma de operar, así como los perfiles que demandan las empresas para que conecten bien con sus equipos, y con sus propias necesidades, están en constante evolución.

La gran evolución del marketing online en los últimos tiempos

La información que se procesa cada día por Internet es inimaginable, el mundo online es más complejo cada día que pasa. Eso hace que el profesional del marketing tenga que estar en formación continua, y el nivel de adaptación que se le exige es más grande cada vez.

En marketing, antes se hacían los trabajos por separado. Cada trabajador tenía una tarea asignada, y no tenía que hacer nada con respecto al trabajo de su compañero. Las tareas estaban perfectamente repartidas según el perfil de cada trabajador. Nada que ver con la situación a día de hoy. En estos tiempos, el marketer tiene que ser un verdadero experto multidisciplinar, porque el marketing digital es un mundo altamente permeable.
La aparición de Internet lo ha revolucionado todo en lo que al marketing se refiere. Con el surgimiento de la red, aparecen también los millenials, que tan solo quieren ser lo que quieran ser. El trabajador de ahora tiene que hacer tareas de todas clases, y funcionar a muy diversos niveles

Ya tiene su nombre asignado: “el arte del guión”

Trabajos cada vez más variados, perfiles más complejos, en los que para bien o para mal, siempre tienen que caber cosas nuevas…Realmente, parece que todo esto estuviera guionizado.

El boom que ha experimentado este mundo, así como el guión en sí, sienten la influencia de una nueva filosofía de trabajo que predomina en este nuevo siglo: lo que puede ser y lo que no. Nuestro mundo es cada vez más competitivo, y el guión va a determinar si estás suficientemente a la altura.

Los riesgos de una profesión sin especialización

Presionado por las exigencias del guión, en las nuevas tendencias de mercado el profesional del marketing actual se ve obligado a tener que saber y hacer de todo. El nivel de exigencia es más alto que nunca, las expectativas son demasiadas.

Al marketer de hoy día no le queda más remedio que funcionar como si fuera una navaja suiza, y ser un trabajador multitask. Se espera de él que tenga más conocimientos que nunca, y por eso se tiene que renovar continuamente. Su perfil es cada vez más complejo y variado.

El problema es evidente: el marketer de hoy día no puede especializarse en un área concreta, no tiene un terreno que le sea propio. Tiene que saber moverse en todo aquello que se le exija.