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Maneras de promover la marca personal usando el marketing relacional

En el ambiente en el que actualmente nos encontramos, con un alto porcentaje de personas muy preparadas, una de las opciones para darse a conocer y sobresalir en función de las distintas habilidades, aptitudes o capacidades que uno tenga, es el trabajo y esmero en la propia marca personal, pues no hace falta ser un emprendedor o activo comerciante para poder crearla.
Lo primero que hay que tener claro es que se pueden tener clientes a todos los niveles, es decir, para acrecentar la marca personal, es conveniente saber que no es relevante la ocupación que se tenga. El motivo es que, si eres un trabajador por cuenta ajena, tus clientes pueden ser tanto los usuarios o consumidores con los que tratas día tras día, como tus compañeros, jefes, etc. Constantemente, a cada uno de ellos, has de mostrarles lo mejor de ti mismo, lo que te caracteriza. Y el marketing relacional es una buena herramienta para hacerlo.

Funciones e intenciones

El marketing relacional es la función del marketing propiamente dicha que tiene como objetivo la creación y el establecimiento de relaciones provechosas con los clientes. Así estudia el comportamiento y actitud de éstos con la intención de facilitar herramientas y estrategias que permitan y favorezcan la interacción con ellos ofreciéndoles una experiencia inolvidable.
Aquí aparecen y se entrelazan dos disciplinas: el personal branding y el mencionado marketing relacional, que se concentran en captar el interés de los potenciales clientes hasta lograr que nos tengan como primera opción en su mente y de esta manera establecer y afianzar una relación duradera y permanente con ellos.
La primera estrategia a relucir en el marketing relacional consiste en obtener la lealtad del cliente. Esto se consigue generando relaciones, creando una comunicación efectiva con tu cliente, aportándole atractivo a través de los contenidos y la forma en la que se interactúa con ellos como base primordial.
Si esta lealtad se consigue, hay algo que nunca falla y es que si el cliente ha quedado satisfecho, no sólo volverá a aparecer, sino que empleará su tiempo en recomendarte en cuanto disponga de alguna ocasión, ayudando y consiguiendo que tu marca obtenga una buena posición.
Una de las claves para no ser sepultado en la región del olvido de la memoria de algún cliente, es el uso del marketing relacional en las redes sociales. Son bajas en coste y permiten que el desarrollo de las relaciones con los clientes no se vea interrumpido y que perdure en el tiempo. También posibilita que se te identifique como profesional de tu marca cuando se comparte contenido con dichos clientes, ofreciéndoles protagonismo al implicarlos en el contenido valioso.

Otras maneras de obtener lealtad

Existen, de igual manera, redes sociales que se utilizan específicamente solo para profesionales y que apoyan el marketing relacional.
Por último, otra de las opciones que permite desarrollar la marca traspasando las fronteras de la empresa donde colabores o trabajes, es la alternativa de la creación de un blog personal. Precisamente, con él, se accede a un trato más distendido con los usuarios que te sigan y es una buena manera de que depositen su confianza en ti.

Aumenta el número de madres emprendedoras

Las madres y los líderes de las empresas tienen más en común de lo quizás te habías planteado. Ambas figuras han de mostrarse enérgicas, resueltas, capaces, eficientes…siempre tendentes a mostrar una solución para todo problema que se les plantee. Y con un requerimiento añadido: deben poseer amplias dotes de coordinación.

Centrándonos en nuestras madres, podemos decir que da igual el tipo de desafío al que tengan que enfrentarse en relación a sus hijos: siempre se les ocurrirá una idea. Y es que son toda una institución, que sigue aunando el trabajo tanto de dentro como de fuera de la casa, con el desarrollo de sus propias carreras y con el hecho de sacar adelante tanto a sus familias como a sus propias vidas.

Las mujeres: emprendedoras por naturaleza

Cualquier comportamiento que adopta una madre constituye un referente para su familia. Desde el año 2007, las empresas regentadas por una mujer han aumentado hasta situarse en un 68%.

En relación a lo que decíamos al principio, el modo de operar de una madre es similar al de un gran líder de empresa, su casa, para más datos. En la misma ha de coordinar muy distintas tareas. Y es que si hay un hecho determinante en la vida de una mujer ese es la maternidad. Al punto, que, en nuestra sociedad viene dándose un fenómeno curioso en los últimos años, en la medida que, las mujeres, al convertirse en madres, se sienten tan motivadas que se lanzan a la aventura de emprender un negocio. Hoy en día, cuentan con la suerte de poder apoyarse en distintas herramientas para emprendedores.

Las principales razones para convertirse en empresarias

Cuando una mujer se convierte en madre su horizonte cambia, eso es innegable. Muchos y muy variados pueden ser los motivos que impulsen a las mamás a preferir establecerse por su propia cuenta frente a ser asalariada de una determinada empresa.

Quizás estés pensando en ser tu propia jefa, toda vez que ello te abre un amplio abanico de posibilidades en cuanto a flexibilidad horaria se refiere. Esta es una opción impensable cuando trabajas por cuenta ajena y la jornada laboral te viene impuesta, siendo, en muchas ocasiones, innegociable.

Lo dicho está relacionado con la siempre difícil conciliación de la vida laboral y familiar, todo un lujo, no al alcance de muchos.

Por último, el posicionamiento de tu negocio es, en muchas ocasiones, un objetivo a lograr que es posible que te hubieses planteado y nunca hubieses tenido la fuerza suficiente para poner en marcha. La maternidad actúa en este caso como motor, a la hora de intentar lograr determinados sueños.
Sea cual sea tu motivación, si eres madre, igual ha llegado el momento de que te lances a montar tu propio negocio, actividad que, sin duda, te ayudará a sacar a tu familia adelante. De hecho, es una forma innovadora y, sobre todo, muy emocionante de hacerlo. No tienes nada que perder y, en cuanto a ganar, puede que por fin saques rendimiento al enorme potencial que llevas dentro.