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La progresiva digitalización de todos los sectores profesionales

Cada vez son más las profesiones que se están viendo obligadas a adaptarse al mundo de lo digital. Y no hablamos solo de trabajos por cuenta ajena en el seno de una empresa, sino que se trata de una transformación que estamos observando incluso por parte de los profesionales liberales.

Hay determinadas profesiones que incluso ya se señala que serán sustituidas por el uso de máquinas, especialmente en el entorno de la fabricación y de la mensajería tradicional.

No obstante, como señalábamos al principio, otro tipo de profesiones que exigen una mayor cualificación también se están viendo cada vez más digitalizadas, lo cual quiere decir que estos profesionales también corren “riesgo de extinción”.

Todas las profesiones se verán afectadas por la digitalización

Lo importante no es que una profesión exija una cualificación mayor o menor, sino que las actividades que se realicen en el seno de tal profesión sean más o menos fáciles de reemplazar.

De hecho, según investigaciones recientes, ya no existen profesiones que se puedan resistir 100% a la implantación de tecnologías digitales.

Por increíble que parezca, en el ámbito judicial, se ha llegado ya a desarrollar algoritmos que sirvan para analizar las sentencias, e incluso preparar juicios.
Pongamos por ejemplo el sector de la medicina. La previsión es que las nuevas tecnologías afecten no solo al trabajo del médico de cabecera, sino al que se hace en el propio quirófano.

Increíble pero tan cierto, que ya contamos con el robot Da Vinci, que actúa en quirófano realizando algunas intervenciones con tal nivel de perfección, que la recuperación del paciente resulta más rápida.

Este autómata está presente ya en más de 20 hospitales de España, y aunque no llega a sustituir al cirujano, afecta al personal en la medida que hace que no sea necesaria tanta gente en la operación.

La importancia del growth hacker para las empresas en Internet

El growth hacker es la profesión más demandada por las empresas más innovadoras en el mercado digital. Se trata de una persona que aumenta la visión sobre un negocio de la red, mediante el estudio del mercado y las nuevas tendencias de los usuarios. Debe ser capaz de aumentar drásticamente el valor de las marcas en Internet, esa es la clave del creciente éxito de la profesión.

Aún con todo, el perfil no es todavía muy conocido. Llega debido al cambio de los modelos de negocio tradicionales a causa de las nuevas tecnologías, donde las empresas tienen constancia que participar en la red es sinónimo de aumentar sus ganancias. Los conocimientos de esta nueva profesión son de lo más flexible, pero principalmente deben ser creativos y analíticos, con experiencia en el mundo del marketing, psicología de los usuarios, optimización de recursos y desarrollo de productos. Según algunos estudios, estamos ante una de las profesiones mejor cotizadas de 2016.

Se deben crean productos y estrategias a partir de los datos recogidos en redes sociales

El objetivo del growth hacker, en un principio, es atraer tráfico a la página web de la empresa por medio de técnicas sutiles. Luego, transformar a los visitantes en cliente, hay que generar contenido viral que gane la confianza y fidelidad de los consumidores, pero siempre teniendo en cuenta la búsqueda del beneficio de la marca.

La principal herramienta son las redes sociales, donde se recogen datos y analizan el comportamiento de las nuevas tendencias del mercado. Tras un concienzudo estudio, deberán diseñar un producto acorde como respuesta.

Las empresas demandan este perfil para aumentar el valor de su marca en el mercado

Para convertirse en un profesional de este campo se debe contar con experiencia previa en marketing, análisis web, diseño o programación, aunque existen algunos cursos específicos o másteres para especializarse.

La estrategia de las empresas es crear equipos de trabajos con el growth hacker al mando, contando con profesionales de marketing, diseñadores y programadores. El objetivo del grupo es experimentar nuevas tácticas para captar clientes, plantear nuevos cambios para la página web, encontrar nuevos medios para adquirir productos, además de recopilar y analizar datos para estudiar el impacto y crecimiento de la empresa con sus decisiones.

Por último, destacar algunas características que deben tener estos profesionales, como son la buena comunicación, contar con una metodología eficiente y ser un gran estratega.

Cómo estamos pasando de hablar del e-commerce a hablar del u-commerce

Estamos pasando por una nueva era del comercio digital, en la que el usuario se está colocando en el centro. La comunicación con él se ha convertido en trascendental. Las empresas se preocupan cada vez más por conocer la opinión de los clientes, pudiendo así hacerles una oferta lo más personalizada posible.
Este nuevo contexto ha dado lugar a que comencemos hablar de los u-commerce en lugar de e-commerce. Esta “u” proviene de la palabra “user”, pero también de la palabra “you”, en clara referencia a esta personalización que está en alza en las relaciones comerciales.

El reto principal es saber qué desea el consumidor

Y es que los e-commerce están cada vez más volcados con el usuario, intentando procurarles una experiencia completa, que va desde antes de la propia compra hasta después de que esta se produzca. Esta relación comienza a trascender lo meramente comercial, siendo cada vez más cercana entre el vendedor y el consumidor.
Los profesionales de la comunicación online tienen ante sí un verdadero desafío, ya que tienen que encandilar por completo a un público bastante seguro de lo que quiere. El vendedor tiene que ganarse su favor desde el primer momento, consiguiendo por fin que este se anime a comprar el producto. Y todo ello pasa por escuchar sus preferencias, sus gustos y deseos. Para conseguir conocer al cliente, los vendedores cuentan canales diferentes, entre los que destacan sobre todo las redes sociales, en las que empresas y usuarios pueden interactuar.

Hay que adaptar los procesos de compra a lo que espera el consumidor

Los comercios electrónicos tienen que prepararse para esta nueva tendencia que representa el u-commerce, adaptando los procesos de compra para hacerlos más eficaces y sencillos. El consumidor desea una experiencia de compra lo más satisfactoria posible, y esto tiene que traducirse en términos de facilidad. Hay que evitar toda clase de inconvenientes tecnológicos que se puedan presentar, problemas que pueden tener que ver por ejemplo con la espera para que las páginas se carguen, o que el proceso de compra resulte más complejo de lo que cabría esperar.
Otro reto al que se enfrentan las empresas es saber transmitir una emoción al público, lo cual pasa por mejorar la relación entre vendedores y compradores online. Para despertar una sensación positiva en el consumidor que va a comprar online, las empresas tienen que trabajar especialmente la comunicación, dentro de sus estrategias de marketing. Aquí cobran un especial protagonismo los medios de comunicación social, especialmente las redes sociales. Todos estos canales tienen que ser aprovechados al máximo por las marcas, para poder hacer llegar una oferta adecuada al público concreto del que se trate.
En esta nueva tendencia del u-commerce es irrelevante el tamaño de la compañía, no funciona mejor ni peor por tratarse de una gran empresa o una pyme. La actitud que tome para conocer las preferencias de su público es lo que definirá que la estrategia de la empresa sea un éxito o un fracaso, con total independencia del volumen de la empresa.