El ejemplo de confianza en las Marcas

La palabra confianza se refiere a la esperanza firme, que tiene un sujeto, en que algo suceda, sea o funcione de una manera determinada, o también en que otra persona actúe como ella desea. Se considera el ingrediente básico para todo tipo de relación entre personas. De esta manera, se espera dicha confianza tanto en los lazos del ámbito profesional como personal, constituyendo un pilar fundamental para cualquier persona que espere un favor de otro.
Uno de los entornos donde menos brota y aflora la confianza es por ejemplo en la política. Sin embargo, sí que existen otros sectores en la actualidad, donde la confianza brilla por doquier. Nos referimos a las marcas. Pues cada vez son más consecuentes y prudentes a la hora de cimentar una relación sólida y perdurable con los consumidores.

La importancia de saber qué es lo importante

Las marcas saben que lo importante es eso, la confianza del cliente. Y es tal el progreso y la evolución en este sentido, que los consumidores y usuarios depositan su confianza e ilusión con más asiduidad en las compañías, que en los propios gobiernos de sus países.
Un ejemplo de ello, lo encontramos en Estados Unidos, en la trama de las elecciones presidenciales, con dos candidatos famosos que se han visto envueltos en polémicas durante todas sus campañas. Una de ellos, que estaba trabajando para una agencia de marca y diseño conocidísima, nos invita a aprender los tres factores que se deben aplicar a la política y que tiene su base en la noción de confianza que practican las marcas:

1.- La honestidad es la base de toda confianza

Un patrón de éxito a la hora de cimentar la confianza podría ser la creación de un sistema de opiniones de los consumidores y usuarios. Esto marca la diferencia en las normas de las nuevas comunidades online.
De esta manera, ambas partes, escriben un comentario o crítica sobre su experiencia. En un plazo de dos semanas se publican una vez se hayan enviado las dos.
Igualmente, este sistema, autoriza y faculta para que dichos usuarios escriban de manera privada a los anfitriones, una vez se haya proporcionado una opinión pública. Es una forma de generar un método de valoración provechoso e íntegro dando como resultado la legitimación de esta actuación.
Aunque crear vínculos con los clientes utilizando esta técnica basada en la honestidad no engloba solo lo bueno sino también lo malo. No obstante, que los demás participen de tus errores puede llegar a ser una oportunidad positiva para enganchar al público.

2.- Prometer lo que se puede cumplir

Este objetivo está bien claro. Se puede prometer, pero para ello hay que cumplir. En caso contrario, se defrauda al público. Y uno de los motivos de desidia y desatención por parte del consumidor es el sentirse decepcionado y desilusionado, al haberle hecho partícipe de una expectativa falsa.
Hay empresas que llevan a cabo esta idea. Si fallan y cometen el error de no haber sido fieles a su propia marca con el eslogan o claim del que dependen, lo resuelven y piden disculpas. De esta manera no hay sorpresas que lamentar y así han logrado crear vínculos con sus clientes.

3.- Generando lazos recíprocos basados en el respeto y la confianza

Un ejemplo fiel de ello, es el empleo que realiza una conocidísima marca de belleza que precisamente aplica el dicho de “para recibir primero da”. Y eso es exactamente lo que hace. Como muestra de su agradecimiento por la fidelidad del cliente, los premia mediante regalos, muestras gratis, o a través de un provechoso sistema en la política de las devoluciones.

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