Cómo estamos pasando de hablar del e-commerce a hablar del u-commerce

Estamos pasando por una nueva era del comercio digital, en la que el usuario se está colocando en el centro. La comunicación con él se ha convertido en trascendental. Las empresas se preocupan cada vez más por conocer la opinión de los clientes, pudiendo así hacerles una oferta lo más personalizada posible.
Este nuevo contexto ha dado lugar a que comencemos hablar de los u-commerce en lugar de e-commerce. Esta “u” proviene de la palabra “user”, pero también de la palabra “you”, en clara referencia a esta personalización que está en alza en las relaciones comerciales.

El reto principal es saber qué desea el consumidor

Y es que los e-commerce están cada vez más volcados con el usuario, intentando procurarles una experiencia completa, que va desde antes de la propia compra hasta después de que esta se produzca. Esta relación comienza a trascender lo meramente comercial, siendo cada vez más cercana entre el vendedor y el consumidor.
Los profesionales de la comunicación online tienen ante sí un verdadero desafío, ya que tienen que encandilar por completo a un público bastante seguro de lo que quiere. El vendedor tiene que ganarse su favor desde el primer momento, consiguiendo por fin que este se anime a comprar el producto. Y todo ello pasa por escuchar sus preferencias, sus gustos y deseos. Para conseguir conocer al cliente, los vendedores cuentan canales diferentes, entre los que destacan sobre todo las redes sociales, en las que empresas y usuarios pueden interactuar.

Hay que adaptar los procesos de compra a lo que espera el consumidor

Los comercios electrónicos tienen que prepararse para esta nueva tendencia que representa el u-commerce, adaptando los procesos de compra para hacerlos más eficaces y sencillos. El consumidor desea una experiencia de compra lo más satisfactoria posible, y esto tiene que traducirse en términos de facilidad. Hay que evitar toda clase de inconvenientes tecnológicos que se puedan presentar, problemas que pueden tener que ver por ejemplo con la espera para que las páginas se carguen, o que el proceso de compra resulte más complejo de lo que cabría esperar.
Otro reto al que se enfrentan las empresas es saber transmitir una emoción al público, lo cual pasa por mejorar la relación entre vendedores y compradores online. Para despertar una sensación positiva en el consumidor que va a comprar online, las empresas tienen que trabajar especialmente la comunicación, dentro de sus estrategias de marketing. Aquí cobran un especial protagonismo los medios de comunicación social, especialmente las redes sociales. Todos estos canales tienen que ser aprovechados al máximo por las marcas, para poder hacer llegar una oferta adecuada al público concreto del que se trate.
En esta nueva tendencia del u-commerce es irrelevante el tamaño de la compañía, no funciona mejor ni peor por tratarse de una gran empresa o una pyme. La actitud que tome para conocer las preferencias de su público es lo que definirá que la estrategia de la empresa sea un éxito o un fracaso, con total independencia del volumen de la empresa.